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TOC (Maki)

Por  Lorena Vasconcelos El Trastorno Obsesivo Compulsivo no era un diagnóstico oficial en el esposo de Maki, pero ella lo intuía. Entre otras rutinas familiares inquebrantables, se estacionaban siempre en la misma zona del único centro de abasto al que acudían juntos. Como cada martes de ofertas y desde hace ocho años, Maki saluda amablemente al mismo viene-viene: que cómo estará el clima, si es que hay mucha chamba, «por favor» y «gracias», «que le vaya bonito»; son las pocas pero amables frases que intercambian. Excepto por ese día, cuando Maki se enteró que su esposo también visitaba los viernes ese centro comercial con su otra familia, gracias a las fotos que el viene, viene tomó con su celular y finalmente se decidió a mostrarle. Ella sólo recuerda que se abrazó al adulto mayor y lloró todas sus dolorosas sospechas  hasta que pudo continuar su camino a la promoción de «3 x 2 en papel higiénico.» Más de ocho años ya de esa mañana que le cambió los días, qu...

Receta

Receta Por Lorena Vasconcelos Espolvoree el «condimento» sobre el plato de pozole rojo. Sirva con amabilidad exenta de toda sospecha. Ofrezca bebidas refrescantes. Espere cinco minutos a que el comensal se duerma. Tome los boletos, cargue la maleta, salga sin prisa y, no vuelva.

Ecocidio

Ecocidio  Por Lorena Vasconcelos —¡Fea!, ¡panzona!, gritaban varias voces a coro en el estanque. Cansada de mirar su cuerpo y sentir tristeza, la niña liebre pateó con fuerza hasta liberar el tejido de ramas y hojas que mantenía la represa.  Cuando los demás animales reclamaron el ecocidio, la pequeña sonrió y festejó que ya no tendrían cómo sostener sus ofensas. No habría más reflejos, mucho menos comparaciones, ni un estanque al cual caer después de las burlas y empujones. Ni tampoco, un bosque.

Nos iremos limpias

NOS IREMOS LIMPIAS Por Lorena Vasconcelos  Diecinueve días de búsqueda terminaron en la morgue con una hija reconociendo el cuerpo sin vida, mutilado y violado de su madre. El forense trata de controlar la acidez que sube despacio desde su estómago mientras toma inusualmente la mano de una joven que mira sin parpadear el amplio corte en la garganta helada de la mujer inerte.  Suspira, tiembla y explica que en unas horas tendrá el informe por escrito pero que si en alguna forma conforta saberlo… —Mi mamá se cortó el cuello y ya muerta le hicieron esto— interrumpió la voz casi ahogada de Mica, para la que ya nada sería consuelo desde ese momento, pero constatar ella misma ese dato, sí, la única fuente de temple para un siguiente día, cada día. Cinco años atrás, después de simultáneas marchas de mujeres sin precedente en su violento país, «Ofe» regresó del trabajo con dos navajas de bolsillo, le entregó una a su hija Mica para que se defendiera en caso de violenc...

Nos iremos limpias

NOS IREMOS LIMPIAS» Por Lorena Vasconcelos  Diecinueve días de búsqueda terminaron en la morgue con una hija reconociendo el cuerpo sin vida, mutilado y violado de su madre. El forense trata de controlar la acidez que sube despacio desde su estómago mientras toma inusualmente la mano de una joven que mira sin parpadear el amplio corte en la garganta helada de la mujer inerte.  Suspira, tiembla y explica que en unas horas tendrá el informe por escrito pero que si en alguna forma conforta saberlo… —Mi mamá se cortó el cuello y ya muerta le hicieron esto— interrumpió la voz casi ahogada de Mica, para la que ya nada sería consuelo desde ese momento, pero constatar ella misma ese dato, sí, la única fuente de temple para un siguiente día, cada día. Cinco años atrás, después de simultáneas marchas de mujeres sin precedente en su violento país, «Ofe» regresó del trabajo con dos navajas de bolsillo, le entregó una a su hija Mica para que se defendiera en caso de violenc...

La hora de la paz

LA HORA DE LA PAZ «En esta noche lluviosa les comparto un texto de Lorena Vasconcelos, que es realmente un arrullo para el corazón. Fue escrito durante el más reciente taller de Entonces, escribo. El ejercicio fue detonado por la imagen Corazón de las cartas de Cosmos Heart de Samuel Cane. Es una delicia leerlo».* Por Lorena Vasconcelos En este sitio el reloj siempre marca las 06:25 de la tarde, en horario contemporáneo y global. En tiempo del cosmos es la hora de la paz. Para donde se mire, el fondo es azul celeste y el techo de un naranja rosáceo. Hay pasillos rectos y curvos de pasto verde limón con olorosas azucenas en las orillas que conectan a miles de alfombras con forma de coloridos mandalas. Todo el escenario es flotante y en cada alfombra hay un corazón meditando. Si se observara desde arriba, podría verse un mandala gigante palpitando en armonía con el atardecer. El corazón de Renata acaba de observar con total asombro y un poco de miedo la escena re...